Juan Carlos Marín Rodríguez.
Historia, vocación y legado de una vida dedicada a la cultura, la música y la imagen, en Sanlúcar la Mayor.
Autor: Ricardo Martínez Amores.
Notario Mayor del Reino celeste de Solia.
Colección: Historia social de Sanlúcar la Mayor en el siglo XX.
Portada: Romualdo Cedillo López.
El Guardián de la Luz y la Cultura
Existen figuras cuya trayectoria profesional no se limita a un currículum, sino que se convierte en un auténtico reflejo de la historia social y cultural de su entorno. Juan Carlos Marín Rodríguez es una de ellas. Nacido en Sanlúcar la Mayor en 1963, la vida de Juan Carlos es un fascinante viaje a través de los cambios tecnológicos y las revoluciones mediáticas de las últimas décadas, un trayecto donde siempre ha sido el técnico, el artista y el visionario que mantuvo la luz encendida.
Desde sus inicios como electricista, una vocación que le permitió recorrer la península, hasta su consagración como Jefe de Cabina en salas icónicas de Sevilla (luchando por la magia del celuloide en plena crisis del cine tradicional), Marín demostró una versatilidad innata. Sin embargo, este texto no es solo la biografía de un proyeccionista. Es la crónica de un emprendedor que fue socio fundador y pilar técnico de la pionera Radio Sanlúcar y cofundador de la exitosa SM.TV, la primera televisión local por ondas. Es, sobre todo, la historia de nuestro "alma mater" de la cultura local, el Director Técnico que ha forjado el pulso cultural de Sanlúcar la Mayor durante décadas, convirtiendo la Casa de la Cultura en un referente provincial.
Este relato es un homenaje a la dedicación silenciosa de quienes, con maestría técnica y pasión inagotable, enriquecen la vida de su comunidad, dejando un legado que abarca desde la imagen, el sonido y la música, hasta un profundo compromiso social que se manifestó incluso en momentos críticos como la pandemia.
Un Legado de Versatilidad y Compromiso
La biografía de Juan Carlos Marín Rodríguez es una lección de adaptabilidad y un testimonio vivo de las transformaciones que ha experimentado el panorama cultural y mediático español.
Este libro se adentra en la vida de un hombre cuya carrera está marcada por la excelencia técnica y un espíritu emprendedor que lo llevó a dominar múltiples facetas:
El Maestro del Cine: Recorreremos su etapa dorada como proyeccionista, desde el Cine Alcázar hasta el Cervantes, donde su ascenso a Jefe de Cabina coincidió con el declive de las grandes salas, una época que él vivió con la intensidad de quien defiende el arte de la gran pantalla. Su experiencia se mantiene viva hoy a través de su colaboración crucial con festivales de prestigio como el NIAFFS.
El Pionero de los Medios: Exploraremos su papel fundamental en la década de los 80 y 90, cuando ayudó a fundar Radio Sanlúcar y, posteriormente, SM.TV, demostrando ser el héroe técnico que garantizaba que las voces y las imágenes de la localidad llegaran a su público.
El Músico y Técnico de Sonido: Descubriremos su talento en el piano que lo llevó a recorrer Andalucía con la Orquesta SUCRAM y a fundar su propio estudio de grabación, "MEDITERRANEO", por donde pasaron figuras como Los Romeros de la Puebla y Paco Candela. Su pericia técnica sigue siendo requerida por artistas de la talla de Falete y Las Soles.
El Pilar de la Cultura: Finalmente, pondremos en valor su labor actual como Director Técnico de Cultura, un puesto desde el que gestiona y organiza la rica programación de Sanlúcar la Mayor, celebrando el 35 aniversario del Centro Municipal de Cultura en 2025.
Desde su habilidad para ganar durante diez años el concurso de carteles de Semana Santa con sus fotografías, hasta su heroica ayuda en la pandemia fabricando miles de pantallas faciales, la historia de Juan Carlos Marín es un relato esencial para comprender la historia reciente de Sanlúcar la Mayor. Es la celebración de un profesional polifacético, galardonado con la Medalla Honorífica de la Araña de Oro, cuyo legado cultural y humano resuena en cada rincón de la provincia.
El Legado que Permanece
Al cerrar estas páginas, la figura de Juan Carlos Marín Rodríguez se revela no solo como la de un profesional excepcionalmente versátil, sino como la de un verdadero custodio de la identidad cultural de Sanlúcar la Mayor. Su vida, marcada por la luz del proyector, el eco del sonido y la firmeza del compromiso social, ha sido una constante labor de construcción.
Vimos cómo resistió el declive del cine tradicional, no con resignación, sino adaptándose y llevando esa luz técnica a nuevos escenarios: desde las ondas de Radio Sanlúcar y las imágenes de SM.TV, hasta el corazón de la Casa de la Cultura. El hombre que una vez garantizó que las películas se proyectaran sin fallos es hoy el garante de que la cultura de su pueblo siga latiendo fuerte y sin interrupciones, celebrando con él los 35 años de un centro que es faro provincial.
El epílogo de esta historia no marca un final, sino un legado: el de que la verdadera maestría no reside solo en el talento, sino en la solidaridad y el servicio. Desde su compromiso con Protección Civil hasta su ingeniosa ayuda durante la pandemia, Juan Carlos nos enseña que el mayor proyector es el corazón humano.
Su trabajo ha sido reconocido no solo por galardones como la Araña de Oro y el Premio de la Diputación, sino por el respeto de sus compañeros y el cariño de un pueblo que sabe que, detrás de cada concierto, exposición o festival, hay una figura silenciosa, técnica e imprescindible.
Juan Carlos Marín Rodríguez es el reflejo de que las historias más grandes no se escriben en grandes ciudades, sino a través de la dedicación inquebrantable a lo local. Él es el arquitecto que construyó un puente entre el arte del celuloide y la vida cotidiana de Sanlúcar, asegurando que la voz y la magia de su pueblo continúen resonando en el tiempo. Su luz, la luz del sonido y el compromiso, sigue brillando con fuerza, inspirando a las nuevas generaciones a tomar el relevo cultural.
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